La alegría, el esfuerzo y la dedicación hacen del entrenamiento una actividad gratificante tanto para guías como para perros, lograr la armonía en el trabajo gracias a la dedicación de muchas horas para que nos entendamos, tiene sus recompensas. la obediencia debe ser muy estricta si queremos que se cumplan unas normas de convivencia como que el perro haga sus necesidades en el sitio que le indiquemos o que respete a las personas que temen o no le gustan los perros y que realice ejercicios básicos como acudir al llamado, sentarse, echarse, caminar al lado, quedarse quieto, etc.
Para la realización de estos ejercicios la mejor opción es seguir estas tres fases:
1) Internar al perro en k-nino.
2) Capacitación del dueño con su perro.
3) Adaptación del animal al lugar en el que vive.
